30 oct. 2010

Sede Manifesta 8: Edificio de Correos y Telégrafos de Murcia

El Antiguo Edificio de Correos y Telégrafos de Murcia será durante 100 días, sede expositiva de Manifesta 8 para el colectivo curatorial ACAF


La Oficina Principal del Servicio de Correos y Telégrafos en Murcia fue diseñada y construida entre 1930 y 1931, por el arquitecto Pedro Muguruza, sobre el solar que ocupaba el palacete barroco del pintor Nicolás Villacis, que dio nombre a la calle. Cerró a finales de los años 80. En 1998 fue subastada por Correos de Madrid y vendida al grupo empresarial ORENES. La antigua Casa de Correos, nombre original del edificio, de principios del siglo XX y de estilo ecléctico, se ha conservado protegida a través del PECHA, Plan de Conservación Especial para el Conjunto Histórico Artístico de la Ciudad de Murcia.
En 2010 -2011 y durante 100 días, se convierte en sede expositiva de Manifesta 8, La Bienal de Arte Contemporáneo en la Región de Murcia, para los artistas comisariados por el colectivo curatorial Alexandria Contemporary Arts Forum (ACAF), y en 2011, el Estudio de Arquitectura de Luís Clavel  tiene previsto convertirla en un casino. El inmueble que se compone de sótano y tres plantas destinadas desde su origen a oficinas de Correos y Telégrafos, presenta un importante torreón en su esquina, como núcleo de comunicación vertical y una fachada construida en ladrillo rojo como elemento innovador en la década de los 30, del pasado siglo XX.


El antiguo edificio de Correos y Telégrafos de Murcia  ha sido desde su construcción, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad tanto que, con el tiempo, la  Calle del Pintor Villacis, que es donde se ubica, fue rebautizada de modo natural por los ciudadanos y pasó a ser conocida popularmente como la Calle de Correos.
El edificio construido entre 1930 y 1931 se encuentra ubicado en el casco histórico de ciudad de Murcia, en un solar  que linda a dos calles. La fachada principal se sitúa en la mencionada Calle del Pintor Villacis nº3 y la fachada lateral del edificio se prolonga por la Calle Cánovas del Castillo. Este solar estuvo antes ocupado por la casa del Nicolás de Villacis y Arias (1616-1694) pintor y discípulo de Diego de Velázquez y uno de los más destacados representantes de la pintura barroca murciana del XVII. Un siglo más tarde, en el XVIII, vivió en el  mismo palacete el Marqués de Torre Octavio, Regidor de Murcia.
El inmueble que había sido edificado en el siglo  XVII, en esta zona considerada en aquel tiempo como extramuros, fue demolido después de la Primera Guerra Mundial (V.M. Roselló.1975)  dejando libre una  superficie de terreno  de aproximadamente 1.611 metros cuadrados, en la cual se construyó a principios de los años treinta del siglo XX, la Casa de Correos y Telégrafos, cuya planta baja  ocupaba unos 1.050 m2, en tanto que  la parte trasera del solar, con unos 560 metros cuadrados aproximadamente, se utilizaba para alojar los pabellones prefabricados de los servicios de telégrafos y cartería.



El encargo para levantar el edificio del Servicio Postal recae en Pedro Muguruza Otaño, arquitecto nacido en Madrid en 1893. Cuando Muguruza aborda la obra de La Casa de Correos de Murcia, es un  arquitecto de 37 años que ya goza de un reconocido prestigio como restaurador de monumentos y como dibujante magistral, a lo que hay que habría que añadir que también había realizado ya el aprendizaje en el estudio de Antonio Palacios cuyo sentido de la monumentalidad serviría a Muguruza para desarrollar posteriormente un clasicismo regionalista de excelente calidad.
En lo referente a la búsqueda de un lenguaje propio, Muguruza recurre a una composición clasicista para construir su primer edificio en Murcia cuya fachada se construyó en ladrillo rojo visto, algo absolutamente inusual e innovador para su época.
El inmueble  se compone de sótano y tres plantas destinadas desde el origen a oficinas de Correos. Presenta un importante torreón en su esquina, como núcleo de comunicación vertical mediante escalera. Compuesto de sillares de piedra en el primer tramo y dos singulares arcos, uno como entrada y salida del personal del edificio, y el otro como ventanal. La cubierta de las terrazas traseras es plana transitable, al igual que la de la azotea.



El sistema estructural se resuelve mediante muros de carga de fábrica de ladrillo de 60 cm. de espesor sobre un arranque de cimentación resuelto por sillares pétreos de piedra caliza, que forman un zócalo de 1 m. de altura por el exterior.
Los muros de fábrica, se encuentran revestidos por el exterior de la planta baja y de la planta primera, de mortero de cemento mientras que, los muros de la última planta son de fábrica de ladrillo cerámico rojo a cara vista. Todos los huecos de ventanas de las fachadas presentan en su perímetro molduras de piedra natural, como parte del ornamento común de toda la fachada. Las carpinterías de las ventanas son de madera, resueltas con contraventanas y vidrios.
El rigor ante el emplazamiento se resuelve al formalizar dos volúmenes de cuidada precisión: dos plantas de oficinas y una torre volcada a las dos calles donde se encaja el solar, y finalmente, ese sentido de la monumentalidad, resumida por la aparición en la torre de un gran arco semicircular que en contenida sencillez acoge vanos y ventanales. Toda una serie de atributos que señalan la seguridad en su oficio de un arquitecto que, sin renunciar al protagonismo, es capaz de articular y compartir un tejido urbano.



La Casa de Correos y Telégrafos de Murcia proyectada por Pedro Muguruza fue, durante sesenta años, desde 1931 hasta finales de la década de los 80, la sede de los Servicios Postales Estatales en la Región hasta que por necesidades de remodelación, estos servicios fueron trasladados a otra ubicación distinta. Después el edificio cerró sus puertas y ventanas y ha permanecido inerte durante más de  veinte años a pesar de que en la década de los 90 cambió de dueño dejando de ser de propiedad pública municipal, para convertirse en un edificio de titularidad privada, al ser comprado por el grupo empresarial ORENES, dedicados al ramo de la hostelería la restauración y el ocio,

El cambio de titularidad se produjo al ser subastado por La Central del Servicio de Correos de Madrid en 1998, junto a otros inmuebles antiguos que habían pertenecido al Servicio Postal Español. Al parecer, durante la subasta, El Servicio de Correos de Madrid primer titular del inmueble, y el Grupo ORENES, segundo y actual titular del mismo, llegaron al compromiso de reservar en este edificio, unos 700 metros para una “estafeta postal”, dentro del programa de las futuras reformas  que se proyectaran sobre él.
Realizada la compra, este edificio cuyo nombre original es “Casa de Correos y Telégrafos de Murcia”, se ha conservado bajo un Plan de Conservación Especial que afecta al Conjunto Histórico Artístico de la Ciudad de Murcia, el PECHA, y aunque esta protección oficial por parte del Ayuntamiento ha impedido que se demoliera, no ha podido  frenar  su progresiva degradación.  


Los actuales propietarios del edificio Correos presentaron  en su momento ante la Concejalía  de Urbanismo de Murcia la petición de descatalogar el edificio con la intención de derribarlo y aprovechar toda la parcela pero la propuesta fue rechazada por los Servicios de Urbanismo del Ayuntamiento, cuyos técnicos comprobaron que el inmueble no se hallaba en estado de ruina. Desde la administración se exigió además, que fueran aplicadas labores de saneamiento para evitar que aumentara el deterioro del edificio y se insistió en el hecho de que el inmueble tiene grado de protección 2, dentro del Plan Especial de Conservación (PECHA), lo que significa que, dentro del nuevo proyecto de remodelación, obligadamente hay que conservar la fachada del inmueble y algunos elementos arquitectónicos interiores  así que, dentro de sus nuevos usos,  la  octogenaria "Casa de Correos y Telégrafos de Murcia"  de Muguruza, debiera mantener bien visible y bien arreglada, la sobria y estilosa fachada ecléctica original que la define y que forma parte de la historia de la ciudad de Murcia así como ciertos elementos internos también característicos.


Sobre, el antiguo edificio, se ha proyectado una remodelación integral para reconvertir sus usos y funciones. Desde sus orígenes estatales y para el servicio del público, el edificio ha pasado a ser un inmueble privado que tendrá funciones relacionadas con el sector de la hostelería y el juego  en un futuro próximo.  Un complejo hotelero y de ocio compuesto por dos edificios separados que van a ser unidos por una galería aérea. La reconversión incluye también 250 puestos de trabajo directo, relacionados con el sector de la hostelería y del juego, así como otros puestos indirectos, relacionados con industrias auxiliares. El Grupo Empresarial ORENES encargó en su momento este proyecto al estudio de arquitectos de Luis Clavel, autores  también del diseño de otras importantes iniciativas para la ciudad como el aparcamiento de La Avenida de la Libertad y el Complejo Comercial y de Ocio que Tomás Olivo quiere desarrollar en los antiguos terrenos del Jardín del Salitre y de la antigua Fábrica de La Pólvora.
El proyecto de remodelación, tenía previsto finalizar en el otoño del año 2010, pero fue retrasado por razones, al parecer, de tipo económico aunque también, por motivos de tipo arqueológico ya que en el solar trasero de la propiedad, donde se situaban los pabellones prefabricados de los antiguos Servicios de Telégrafos y Cartería, demolidos en 2009,  fueron hallados restos de la muralla árabe de la ciudad y un refugio de la Guerra Civil Española cuyo techo es observable a simple vista, desde la calle, El acondicionamiento del solar en el que se encuentra el edificio permitirá, en un futuro próximo, abrir y entrar en este sótano de aproximadamente 200 metros cuadrados de superficie que fue utilizado como refugio de guerra hace 70 años y que forma parte de la red de refugios antiaéreos esparcidos que tiene la ciudad de Murcia.

La “Casa de Correos y Telégrafos de Murcia”, inaugurada en 1931, con la recién llegada II República Española, en servicio durante 60 años, subastada y vendida a finales de la década de los años 80 del siglo XX, y cerrada después durante más de 20 años, abrió nuevamente sus puertas en  2010 al Arte Contemporáneo del siglo XXI al convertirse,  durante 100 días, en una de las sedes expositivas de Manifesta 8, la Bienal Europea de Arte Contemporáneo en la Región de Murcia 2010 – 2011.





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Para ver fotografías de la sede expositiva de Manifesta 8

Texto e imagenes de Inés Martínez Rodríguez. Periodista - Documentalista   para 
Fuentes consultadas: Archivo-Biblioteca de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. 
Archivo Histórico Municipal de Murcia. Biblioteca del Colegio oficial de Arquitectos de Murcia. 
Prensa Regional. Murcia 2010-2011
ineszzm@gmail.com / ines.martinez4@um.es

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